¿Cómo sobrevivir a tu primer trabajo en Marketing de Contenidos?

Eres periodista, o algo similar. Terminaste la carrera hace unos años y todavía no te han dado una oportunidad laboral. Te enteras de que hay posibilidad en una cosa llamada Marketing de Contenidos y te quieres subir al carro. No te culpo, a muchos les ha (nos ha) pasado. Empezaste la carrera pensando que con la entrada de la TDT y la afluencia de los medios digitales no te iba a faltar el trabajo y (como a mí, como a muchos) te diste de lleno contra una pared muy dura.

También puede ser que simplemente se te da bien escribir, y oye… quieres una fuente de ingresos. Un día, un cuñado (y con esto me refiero a un amigo, un conocido, un familiar) te da la oportunidad de empezar a trabajar en Marketing de Contenidos, y te das cuenta de que escribes como los ángeles, pero no tienes ni idea de qué estrategia seguir.

Me alegra que sea así, porque en este post no voy a enseñarte a escribir. Claro que siempre puedes echarle un ojo a estos posts que escribí en su día y que pueden echarte un cable en algunas cosas (te los pongo en orden y todo):

Como introducción ya publiqué en este blog un post sobre estrategia de contenidos, post que puedes ojear y del que puedes coger algunas ideas, aunque lo que te cuento hoy tiene más que ver con la autoridad, confianza y engagement que queremos lograr en redes sociales compartiendo contenidos de otros.

¿Por qué debemos curar enlaces?


Se me ocurrió hablar de este tema mientras leía The 5 W’s of Link Curation, que publicó Copyblogger hace algunas semanas. El post comienza así:

When someone shares a link, and you click on it, and you are moved in some way by it — to action, to inspiration, even to tears — how do you feel about the person who shared it with you?

Esta cita nos puede dar una ligera idea de por qué debemos curar enlaces, ¿no? Para los que se líen con el inglés, viene a decir algo así como: “Cuando alguien comparte contigo un link que te hace reaccionar de alguna manera, te inspira, incluso te emociona, ¿qué piensas de ese alguien? ¿Cómo te sientes al respecto de esa persona?”. Y es que, según el post, cuando esto ocurre, empezamos a sentir una mezcla de sentimientos que pueden ir desde el aprecio hacia ese usuario, hasta el respeto, pasando incluso por un pequeño pero latente sentimiento de envidia. Y es entonces cuando te preguntas:

¡¿Por qué no habré sido yo quien compartiera algo tan tremendamente chulo?!

La curación de links consiste básicamente en filtrar muy bien lo que compartimos en las redes sociales y cómo lo compartimos, en aras de conseguir nuestros objetivos de Marketing de Contenidos. Gracias a la curación de enlaces podemos:

  • Ser reconocidos como una marca comprometida con la publicación y difusión de contenidos de verdadera calidad y por lo tanto,
  • Ganar autoridad en aquello que cuentas;
  • Conseguir más seguidores en redes sociales y, de esta manera, una (cada vez) mayor difusión de tus contenidos;
  • Generar contactos con gente del sector con la que se podrán establecer futuras colaboraciones;
  • Compartir contenidos que realmente interesan a tus usuarios;
  • Potenciar tu posicionamiento en buscadores. Esto te lo cuento en el siguiente punto, fíjate.

Beneficios de la curación de enlaces para el SEO


Dale vitamina C a tu web y posicionala como mereceEstarás pensando en este momento “esta chica siempre se lleva todo a su terreno, cómo barre para casa la muy espabilá”. Pues mira, sí. En más de una ocasión os he dicho que compartiendo cosas de otros podíais ganar notoriedad y conseguir relaciones meramente beneficiosas con otros usuarios del sector que, unas veces serán más famosos, y otras veces menos, pero que al final, se trata de relaciones que pueden llevaros a conseguir backlinks de calidad. ¿Cómo?

Compartiendo posts de calidad de otros sitios en redes sociales conseguirás:

  • Cultivar la relación con otros bloggers que ofrecen contenidos de calidad.
  • Posiblemente conseguir entrevistas interesantes para tu propio plan de contenidos.
  • Asociarte con ellos y hacer Guest Posting (entre otros tipos de colaboración).
  • Y muchas más cosas que,

Como demostró mi amigo Brandon en 9 técnicas para conseguir backlinks, pueden ayudarnos a potenciar nuestro Linkbuilding y, por lo tanto, nuestra estrategia de posicionamiento SEO.

¿Es que soy la única que ve la relación entre la curación de links y el SEO? 😉

Consideraciones generales para la curación de links


La moraleja de todo esto que te he contado hasta ahora es que debemos tener cuidado con aquello que compartimos. Recientemente publicó Roger Llorens un post en Wwhatsnew acerca de cómo los usuarios publicamos muchas veces cosas en Twitter sin leerlas antes y, por lo tanto, sin saber lo que verdaderamente estamos publicando.

El post que os comentaba antes de Copyblogger menciona la importancia de saber responder a las 5 W’s cuando hacemos curación de enlaces, y a mí, que tengo un pasado periodístico de letras, me encanta esto. Y como muchos de los que estáis leyendo esto  no tenéis por qué saberlo, paso a contaros a qué me estoy refiriendo. Os lo explico a mi manera.

De quién es el contenido… y con quién lo compartimos (WHO)

La primera W, ¿quién ha escrito o creado el contenido que estamos compartiendo? ¿Es alguien de confianza? ¿Es alguien que suela escribir contenidos de calidad, aunque no tengamos necesariamente confianza con esa persona?

También se hace fundamental saber si la audiencia con quien compartimos ese contenido o, mejor dicho, si el contenido que estamos compartiendo es el adecuado para los usuarios a quienes queremos dirigirnos, y si estos lo recibirán de buena gana.

De qué va o qué es (WHAT)

¿Consideramos que el contenido que estamos compartiendo (sea textual, gráfico o audiovisual) es realmente de calidad para el usuario? Al igual que lo que publicamos nosotros mismos en nuestro blog tiene que ser original, exclusivo, útil, interesante y, en definitiva, de calidad, no veo por qué lo que luego compartimos de otros en Twitter y demás redes sociales tiene que ser de una calidad peor. De todos modos, profundizaré en este Qué (What) más adelante en este post.

Cuándo lo ha escrito o publicado (WHEN)

cuidado con publicar cosas desfasadas

Fuente: definicion.mx

Hay sectores cuyos contenidos a compartir y dinamizar son atemporales. ¿Esto qué quiere decir? Cuando estudiaba periodismo nos enseñaban que las noticias a retransmitir debían ser frescas y estar actualizadas. Difundir mensajes anticuados no valía para nada de cara a una audiencia cada vez más exigente.

Actualmente es lo mismo que podría ocurrirles a contenidos que pudieran ser hoy novedosos, pero no al día siguiente o pasado un tiempo. En general, si yo comparto cosas acerca de SEO, Marketing de Contenidos y Social Media tiempo después de que se hayan publicado, en general no pasará nada porque, según qué aspectos, serán contenidos atemporales. Sin embargo, no voy a compartir posts que hablen de la primera actualización de Google Panda o de redes sociales como Fotolog o MySpace que, a día de hoy, están más muertas que vivas.

¿Se hace por lo tanto importante la temporalidad de los contenidos que compartimos? Yo digo SÍ.

Dónde se ha publicado el contenido (WHERE)

Cuando compartimos algo en nuestras redes sociales, debemos prestar especial atención a la calidad, confianza y autoridad del sitio donde se encuentra ese contenido. Cuando colgamos enlaces en nuestro propio contenido, ponemos una etiqueta NoFollow en el enlace y  nos desentendemos a nivel SEO de que aquello que compartimos no sea de calidad. En redes sociales no podemos hacer esto.

Este apartado está muy relacionado con el Quién (Who) que comentábamos líneas más arriba. Está claro que si el “creador” o autor de ese contenido tiene ya una reputación, o el sitio es de confianza y cuenta con una autoridad fuerte en Internet para los temas de los que habla ese contenido, será un contenido que podamos publicar y sabremos de antemano que va a gustar porque es de calidad.

Por qué compartirlo (WHY)

Y si el “dónde” está relacionado con el “quién”, el “por qué” tiene que ver también con el “qué”. Aquí entrarían en juego varias particularidades del contenido como que fuera original, útil, exclusivo e interesante, como dije líneas más arriba, y con otros factores comentados en el post de Copyblogger que te comento más adelante.

Cómo curar enlaces correctamente y no morir en el intento


Quiero terminar este post dándote algo útil con lo que trabajar. Sería una nimiedad contarte por qué curar enlaces, los beneficios que esto tiene para con el SEO y algunas cosas a tener en cuenta, al igual que sería estúpido compartir contigo posts ya publicados acerca de cómo hacer Marketing de Contenidos, si luego no te explico cómo debes curar los links que compartirás en tus redes sociales con tus contactos o seguidores. Are you ready? (¿Preparado?).

¿Qué herramientas utilizar para encontrar contenidos?

Es muy bonito todo lo que te he contado hasta este momento, ¿verdad? Pero… ¿de dónde sacamos los contenidos de los enlaces que vamos a curar?

En la red existen numerosas fuentes de contenidos de dónde podemos:

  • Extraer contenidos a compartir en nuestras redes sociales para nuestra estrategia de Marketing de Contenidos o, simplemente, para mantenerlas vivas.
  • Sacar ideas para la creación de contenidos (lo que llamamos curación de contenidos).

¿Te cuento cuáles son mis favoritas y, por lo tanto, las que estoy usando?

  • Feedly. Mi favorita. En el caso en que me siguieras desde mis primeros pasos como blogger, sabes hace tiempo que es la que vengo utilizando desde que Google Reader murió (DEP). Si no, por aquí te dejo un post en el que hago un review de este poderoso feed de contenidos (no seáis malos, la review la publiqué cuando Feedly aún contaba con su antigua interfaz, pero os va a servir igualmente). Por cierto, llámame oportunista, pero puedes seguirme en Feedly si haces clic en el botoncito verde del lateral).
  • Paper.li. Pues sí, va a hacer un año que utilizo esta plataforma y no te lo había contado. A mí me gusta especialmente por la gran cantidad de contenidos que puede “sindicar” al día esta herramienta. Te registras, rellenas los campos necesarios y configuras la temática y el sector de los que quieres obtener contenidos, así como tus redes sociales. Es mi segunda opción cuando en Feedly no encuentro todo lo que busco.
  • Divoblogger. Muy interesante para encontrar posts de calidad. Esta estoy empezando a usarla ahora y es del tipo Mktfan y Marketertop, pero abierta a temas más allá del Marketing, aunque tienes que currarte la participación y la interacción con otros contenidos y usuarios con comentarios y votos para poder empezar a publicar tus cosas. ¡Ah! Y una cosa que me gusta es que los enlaces que se comparten son “dofollow” (aunque para la curación de links no es especialmente importante). En serio, puedes encontrar contenidos interesantes para compartir en tu estrategia de marketing de contenidos en esta plataforma chula.

Aparte de estas tres plataformas que te recomiendo, recomiendo también la lectura de un post publicado por Marketing Land titulado How To Curate Twitter to Build Content & Engagement donde (además de que el tema es parecido al que estamos tratando aquí) nos recomiendan más herramientas de contenidos.

Ya tengo los contenidos, ¿cuáles debo compartir?

En el podcast que puedes encontrar en el post de Copyblogger acerca de la curación de enlaces nos dan 4 criterios básicos (que responden a las siglas ROAR, como la canción de Katy Perry) que tendremos en cuenta para filtrar antes de saber si lo que estamos compartiendo es correcto:

  • ¿Has leído lo que estás compartiendo? (R de Read). Más allá del post de Roger Llorens que compartí previamente con anterioridad, debemos leer lo que compartimos. Por mucho que el título sugiera una cosa, podríamos estar compartiendo algo de baja calidad o incluso una parida inconsistente.
  • ¿Es original? (Original, en inglés se dice igual). Y aquí empezamos a abordar temas que ya he comentado más arriba en este post. Se trata de averiguar si es un contenido exclusivo, algo de lo que aún no se ha hablado o se ha hablado pero de manera muy parca.
  • ¿Es útil? (Aplicable). Si no sirve para nada mejor que ni se te pase por la cabeza compartirlo con tus usuarios. Les estás “enviando” a un contenido y perder X minutos de su tiempo en leerlo. Como les pilles en un mal día y consideren que  no les has aportado nada pueden llegar a dejar de seguirte en ese mismo momento. Hazte preguntas del tipo ¿esto que comparto le va a servir a mi seguidor para algo? Y ahórrate este tipo de problemas.
  • ¿Es de fiar quien publicó ese contenido? (Reputation). ¿Cómo podemos saber esto? Si el contenido que compartes es realmente bueno pero es lo único bueno que ha escrito su autor, yo esperaría a ver nuevos posts suyos. Si al final lo que estás compartiendo es de alguien en quien confías o por lo menos sabes que antes ha escrito cosas chulas, incluso que tiene ya cierta reputación en el sector, fijo que no tendrás ningún problema.

He escogido los contenidos a compartir, ¿cómo presento el enlace?

Pues ahora nos toca compartir esos enlaces en nuestras redes sociales y darles una presentación óptima para que surtan efecto y sean compartidos de nuevo gracias a nosotros. El objetivo es suscitar el interés del usuario para que entre a leer lo que estamos compartiendo.

Teniendo en cuenta las particularidades de las distintas redes sociales que podemos encontrar para colgar los enlaces “curados”, lo haremos de una manera o de otra.

Redes tipo Twitter o Buffer

Lo primero que debemos tener en cuenta es que lo que el usuario ve cuando compartimos algo en estas redes sociales es una cajita de unos 140 caracteres. ¿Cómo debemos proceder en este sentido?

Según Javier Guallar de Los Content Curators debemos utilizar estas 4 técnicas:

  • Extraer (o Abstracting). Se trata de utilizar el título del post o alguna de las frases que haya en él para presentar el enlace en nuestra red social. No está mal, pero tal como nos comenta Guallar en este post, no debemos abusar de ella, ya que al fin y al cabo no le está dando al usuario demasiada información acerca de lo que va a encontrar en el post (a no ser que sean títulos o extractos que claramente devuelvan al usuario la necesidad que ese post va a satisfacerle o su utilidad).
  • Re titular (Re-titling). En líneas generales, consiste en traducir o (lo que es mejor) utilizar un título propio para el contenido que estamos compartiendo donde la creatividad juega un papel más que fundamental para mover al seguidor a acceder a la información. Podemos jugar con los títulos que nos contaba Brandon en su post en SEO Díaz acerca de cómo titular posts.
  • Resumir o comentar (Summarizing). Esta técnica tampoco necesita de demasiada explicación. Resumimos el contenido que estamos compartiendo o lo comentamos en el tuit ofreciendo nuestra opinión al respecto.
  • Citar (Quoting). No es como simplemente extraer información. Se trata de elegir la frase del post que mejor resume el contenido o, mejor dicho, la que mayor impacto puede tener a la hora de mover al usuario a acceder al contenido.
Redes tipo Facebook o Google Plus

¿Entendemos ya por qué hago esta diferenciación? Cuando publicamos cosas en Facebook y Google Plus, la información que muestra la publicación es muchísimo más completa que la que mostrarían redes como Twitter o Buffer (en estos casos hay que desplegar el “extracto” foto-título-resumen para que se muestre). Por lo tanto, en redes tipo Facebook:

  • No repetiremos el título. Podemos darle un título que haga de “sinónimo” (no es mi opción preferida) o crearemos un título totalmente orientado a la visita del usuario o seguidor.
  • También aquí podemos resumir o comentar lo que hay en el contenido.
  • ¿Citar? También puede funcionar.
  • Pero sobre todo, siempre daremos información o comentarios complementarios a lo que el usuario ya puede ver en la parte que por defecto se muestra en este tipo de redes sociales (y que, recordemos, se forma con imagen, título y primeras líneas del post). Recordemos que también contamos con más espacio.

La obligación moral y práctica de etiquetar al creador de un contenido en redes socialesPor otro lado, me gustaría comentar que siempre relacionamos las menciones con la red de microblogging Twitter. Usamos las menciones para llamar la atención de alguien, a mi me gusta utilizarlas simplemente para responder y, sobre todo, para decirle al autor del contenido “oye, estoy compartiendo esto tuyo”.

Hace tiempo me vengo fijando en que en Google Plus, Facebook o LinkedIn la gente no menciona al autor de lo que comparte. ¿Por qué? ¿Es que no estamos perdiendo la oportunidad de perder relaciones profesionales con otros bloggers dejando esto de lado? ¿Por qué no mencionamos a los creadores de ese contenido genial si no lo estamos compartiendo en Twitter? ¡Por cierto! Cuidado con la programación de publicaciones con Hootsuite en Google Plus o Facebook, ya que técnicamente la herramienta aún no permite las menciones si no son en Twitter (se supone que es algo en lo que trabajarán en un futuro pero que todavía no es posible).

¿Con qué frecuencia comparto esos contenidos?

Tema peliagudo. En más de una ocasión encontramos Community Managers que, o se desentienden de la dinamización de perfiles y publican demasiado poco, o son demasiado pesados. ¿Por qué?

Para saber la frecuencia con la que debemos compartir contenidos chulos en redes sociales, debemos tener en cuenta las características de esas redes sociales.

  • Si tomamos como ejemplo Google Plus, LinkedIn o Facebook, puede llegar a ser realmente pesado y cansino publicar varias veces al día, por lo que quizá sería conveniente compartir cosas una vez al día, o una vez por la mañana y otra por la tarde.
  • Esta frecuencia de publicación en sitios como Twitter se quedaría corta contando con la sobreinformación que encontramos en esta red social y la rapidez con la que un tuit cae en saco roto por la alta frecuencia de publicación de sus usuarios. En el caso de Twitter podemos publicar entre 5, 10 y 15 tuits diarios, siempre y cuando (eso sí) no se publiquen de manera seguida si no queremos acaparar los TimeLine de nuestros seguidores y que estos dejen de seguirnos.

¿En qué momento del día debo publicar los contenidos que más me interese difundir?

Como esto se hace demasiado largo y una imagen vale más que mil palabras, aquí te dejo de regalo una imagen publicada en el blog Optimización Online que deja muy claro en qué momento del día debemos hacer nuestras mejores publicaciones para conseguir llegar a más gente:

¿En qué momento del día debemos publicar según qué red social?

 

¿Es tu primer trabajo o proyecto en Marketing de Contenidos? ¿Habías tenido en cuenta todos estos aspectos a la hora de difundir contenidos de otros bloggers en las redes sociales de tu campaña? Cuéntamelo en los Comentarios, y si te ha servido de ayuda ¡Compártelo!

Foto ilustrativa principal:
Gracias a infocux Technologies por la imagen / Flickr.

Foto ilustrativa Zumo Google:
Thanks to Johannes P Osterhoff for the image.

¡Hola! Soy Lorena González Gómez, Consultora SEO con experiencia en Redes Sociales, Reputación Online, Marketing de Contenidos y Usabilidad. Apasionada de la Comunicación entre las personas.
¿Quieres contactarme en redes sociales? Puedes encontrarme aquí:

Twitter LinkedIn Google+ 

8 thoughts on “¿Cómo sobrevivir a tu primer trabajo en Marketing de Contenidos?

  • Tremendo post Lore!

    Desde que leí tu post “Todo lo que te perdiste de Marketing Online en octubre y deberías leer” me han dado unas ganas de curar contenidos también… si me animo prometo no poner los mismos que tú pones y enlazar al que tu hagas 😛

    En cuanto a la última imagen… soy un poco escéptico. ¿En serio hay absolutos? Otro estudio que pretende decir la hora óptima para compartir es este: The Science Of Timing.

    Pero aún así, creo que más bien depende de tu audiencia y de en qué horario esté más activa. Y para analizar esto hay varias herramientas dependiendo de la red social 🙂

    • Muchas gracias Brandon.
      Es cierto que depende de la audiencia, pero creo que sobre todo depende de dónde ésta esté situada geográficamente. Es obvio que compañías que trabajen en distintos países no tendrán horario. Aun así, creo que existen varias herramientas para definir a qué horas se conectan TUS usuarios (las hay para Twitter, Google Plus, para Facebook no lo tengo tan claro) en concreto.
      Le echo un vistazo al post que me pasas y sigo tus indicaciones “para mi” 😛

      Un abrazo amigo

  • Solo menciono al autor de lo que comparto si al compartir el artículo planteo algún tema que ofrezca al autor una razón para interactuar en mi post, una pregunta, una ampliación del tema, un comentario crítico, sino lo considero spam social.
    Pero claro, yo suelo silenciar los perfiles que con frecuencia me mencionan y al llegar al post solo me encuentro mi post… entiendo tu propuesta, pero creo que justamente por eso al autor se le debe ofrecer algo más que una mención sin más valor.

    Muy buen post. Lo compartiré.

  • Hola,

    Me ha parecido muy interesante el post, pero te comento que no sólo los periodistas, sino también los licenciados en Publicidad y Relaciones Públicas podemos generar contenidos. Al fin y al cabo, el marketing online es la aplicación de las Relaciones Públicas al medio digital, es decir, es la creación de una actitud positiva del público objetivo hacia la marca, el producto, el partido político o lo que sea, de manera indirecta, para generar una conducta determinada: prospección de la marca, compra del producto, voto, o lo que sea. Lamentablemente, en España siempre se olvida que existe una carrera universitaria específica para este tipo de trabajo.

    Un saludo.

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