Quién enemistó Outbound e Inbound Marketing

Desde hace un tiempo, el Inbound Marketing viene pisando fuerte como estrategia exitosa en el largo plazo para cualquier estrategia de marketing online.

“En la era de la calidad en detrimento de la cantidad, hay que saber posicionarse por aquello que verdaderamente genera valor al cliente potencial. ¿De qué modo sino iba a convertirse en cliente?”

A través de este crecimiento en reputación y aceptación del Inbound Marketing, el gran damnificado ha sido la publicidad tradicional o las estrategias Outbound de corte más clásico.

“Inbound apuesta por la calidad, Outbound por la cantidad… pero no siempre se puede llegar a aquellos que queremos sin un poco de publicidad clásica”

¿La publicidad tradicional ha muerto?

Para nada, ser un acérrimo defensor de la filosofía Inbound Marketing a costa de condenar el tradicional Outbound marketing sería un error fatal que haría perder mucho dinero a cualquier proyecto empresarial.

Como en todo, la clave del éxito está en la segmentación y en llevar a cabo políticas y estrategias personalizadas y, sobre todo, orientadas a un objetivo claramente definido.

¿Quién enemistó Outbound e Inbound Marketing?

Toda nueva tendencia tiene un periodo de asimilación y aprendizaje. En ese proceso, para especificar todo lo que el Inbound Marketing podía ofrecer se comparaba al clásico Outbound marketing de sobreexposición.

“Inbound era el ángel, y Outbound el demonio”

Es cierto que al ser tan opuestos es fácil y directo introducir el entonces nuevo concepto de Inbound en contraposición al Outbound, pero lo cierto es que las empresas que mayor ventaja sacan a estas estrategias son las que aplican una mezcla armonizada e inteligente de ambas.

La publicidad de impacto o el marketing de guerrilla no son estrategias Inbound, pero en cambio pueden llegar a ser mucho más efectivas para campañas puntuales que una elaborada estrategia Inbound.

En otros casos, hace falta un impulso inicial basado en la repetición y la sobreexposición de marca como hace la publicidad tradicional para generar suficiente reputación y retención antes de confiar en un material adjunto, invitación a evento o cualquier otra acción de atracción que queramos aplicar. Y es que si nos invitan a algo como parte de una estrategia de marketing y no conocemos a la empresa que nos está invitando, seguramente acabe por parecernos un timo o una estafa.

Primero hay que tener unas nociones mínimas de quién es esa empresa y qué me puede ofrecer. Luego será momento de dejarnos llevar por la estrategia de Inbound Marketing con la que atraer a los clientes potenciales para captar su lead e irlos madurando durante su proceso de decisión de compra.

Y de este modo se puede ir repitiendo el ciclo, ya que cada vez que queramos abarcar un nuevo segmento, perfil de cliente o buyer persona, será bastante probable que haya poca conciencia de marca si hay un salto importante en algunas de sus características identitarias (edad, localidad, poder adquisitivo…). Estos rasgos diferenciales pueden definir estrategias internas muy variadas, y es por ello que las personas a las que nos orientemos en cada caso podrían necesitar impulsos de marca tradicionales antes de lanzarnos a por ellos de forma que maximicemos la inversión asociada y no convirtamos el Inbound en una sangría de costes sin explicación aparente.

Una mala estrategia online lo será tanto para Outbound como Inbound Marketing

Podría parecer una obviedad pero cuando una estrategia online, por bien trazada y meditada que esté, no se ajusta al perfil de cliente al que va referida, se convertirá inevitablemente en un fracaso absoluto. Esto es así para cualquier caso, independientemente de si hablamos de marketing de atracción o de sobreexposición.

“La calidad es necesaria tanto en Outbound como en Inbound Marketing, aunque uno construya su estrategia alrededor de este concepto y el otro no”

El primer paso para aplicar una estrategia efectiva es comprender el ciclo de compra del cliente, y para ello me gustaría premiar vuestro esfuerzo por leer este artículo con esta guía gratuita sobre los ciclos de compra y venta que espero os sea de utilidad.

Y vosotros, ¿quién opináis que enemistó estos conceptos? ¿O bien creéis que su mala relación es fruto de una campaña de marketing?

Foto ilustrativa: CimettaDesignInc.

Analísta Web, SEO y especialista de Content & Inbound Marketing

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